Fuimos a este restaurante para cenar por mi cumpleaños ya que mi hijo lo eligio para degustar otras fusiones de sabores y de la comida libanesa y pedimos la mesa libanesa que trae de todo como el hummus muy rico. Era tanta comida que no cabia en la mesa y de tomar pedi una sangria blanca. El lugar es muy concurrido y el ambiente es tranquilo y agradable.

