Fuimos a comer con los sobrinos ya que son amantes de las pizzas y las pastas. Pedimos la tradicional pizza margarita y una pasta de camarones con salsa aurora. Los sabores de ambos platos expectactaculares. Nada es mejor que una pizza al estilo tradicional. La pasta estaba tan buena que los sobrinos comieron más pasta que pizza. La atención muy buena y atenta. Volveremos con los sobris de nuevo sin dudarlo.



