Elegante ambiente en un edificio antiguo aunque las mesas y sillas no estan a la altura. El menú variado los precios un poco elevados pero era de esperarse porque es el casco...la masa de la pizza parecía pan por lo gruesa pero se dejaba comer, los espaghettis con alfreddo y tocino un poco duros porque estaban al dente, no nos preguntaron.. lo peor el capuccino, soso y sin su típica espuma! Bueno, ya visité Pastissima. Ah! La atención del personal muy buena a pesar de todo.




