Vinimos por sugerencia de un amigo, y fue excelente. La atención es como estar en casa, súper atentos, educados en especial la atención de Michael, Santa (súper atenta) y del chef Xabi que nos recomendó unos platos exquisitos; comenzamos con croquetas de jamón serrano súper cremosos, camarones al ajillo, un tuna con mandarina primera vez que lo probaba Delicioso y no podían faltar los huevos rotos muy ricos, de platos principales probamos el arroz negro de torreznos y camarones Exquisito la verdad, y un York steak Otro nivel de suavidad y sabor! Y de postres que no pueden faltar, Un Torrija de Chocolate y la Torta Vasca deliciosos los dos. La verdad 10/10 en atención, ambiente y comida! VOLVEREMOS!




