Creo que la experiencia puede ser diferente si vas un día que no sea domingo, el tiempo de espera de la comida fue de 1 hora y minutos, y como estaba lleno, las mesas están muy pegadas, lo que lo hace un poco incómodo, por el tema del covid y también porque escuchas todo lo que la otra mesa está hablando sin querer. La comida está bien, tengo que decir que no wao, pero esta buena, son todos muy amables y están pendientes, comenzando desde el chico que está en el estacionamiento todos están atentos.

