Fuimos a cenar entre 4, reservamos, nos ubicaron enseguida afuera como solicitado. Ordenamos de entrada el carpaccio de salmon y la burrata mas una botella de vino, ambas entradas deliciosas, una pena que la botella de vino solicitada llego cuando ya habiamos terminado las entradas. Respecto al plato principal trajeron para 3 y no el mio. Fue dificil reclamar pues ningun mesero volvio a aparecer, cuando consegui a uno nis acompañantes ya terminaron de comer y luego de otros 10 minutos llego el plato, lo comi a desgano. Pagar la cuenta fue otra odisea, casi 20 minutos en dos etapas e intentando "cazar" un mesero. Una pena el servicio, el local es bello y el.ambiente muy agradable. Pensaria dos veces en regresar.
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