Restaurante súper pequeño pero muy agradable! Reserva si deseas asegurar mesa! Fuimos tres a cenar. Empezamos con cócteles, todos muy buenos en particular el mío, un whisky sour -bien ejecutado! Nos fuimos por unas alitas que fueron un hit. Como plato fuertes hamburguesas, según mis acompañantes, muy buenas. Yo pedí Mac and cheese. Aunque creo que deben reducir la porción y ofrecerlo como side dish. Vino bastante y aunque está muy bueno, llega un momento que te sientes abrumado. No pedimos postres pero la carta sonaba interesante! El servicio es agradable y algo relajado -sin olvidar el respeto! De seguro volveré!


