Pésimo servicio. Una hora y media esperamos por la comida. El salmón llegó frío y no me trajeron el acompañamiento. Diez minutos más tarde llegaron los spaghettis al óleo y estaban helados. El salonero preguntó cómo estuvo la comida y cuando le indiqué que la comida estaba muy fría, en lugar de disculparse se río a carcajadas. Hacía mucho calor y pedí 4 veces que por favor ajustaran la temperatura y nunca lo hicieron. No le recomendaría el restaurante a nadie. Ya antes escribí una reseña de este restaurante y decidí darle una segunda oportunidad, pero me arrepiento.
