El restaurante es bastante amplio, cuenta con opciones variadas para elegir. En mi caso pedí lasagna de pollo, para mi concepto estuvo regular, sin embargo mi pareja pidió un emparedado, el cual me gusto y mas con el acompañamiento de papas crujientes. El servicio bueno, pero no habian pasado ni 2 minutos y ya me estaban preguntando que deseaba y apenas terminaba de leer la página 2.



