Un miércoles cualquiera decidimos conocer Chèvre ya que habíamos escuchado hablar mucho del lugar, llegamos y nos ubicaron de inmediato iniciamos con una copa de sangría que estaba buena y luego con un delicioso pan campesino con una mantequilla condimentada , tardamos mucho decidiendo cuál de todas las cosas ricas que se veían en el menú íbamos a comer por fin nos decidimos por un plato de pulpo , unos medallones de filete y un plato de cordero , compartimos porque todas queríamos probar todos los platos y todos estaban deliciosos acompañados de un puré cremoso de papas mmmm!! sin embargo luego nos dimos cuenta que en todas la otras mesas había verdaderos festivales de queso que se derramaban, fluían y eran cortados con tijeras así que definitivamente que regresaremos a probar otros platos que tengan queso , la atención de nuestro mesero muy buena , nos hizo dos recomendaciones de postre un chesecake con fresas y frutos del bosque y un flan ambos DELICIOSOS , súper recomendado!!



