La Bruschetta estaba muy buena, pero todos los platos llegaron tibios casi fríos a la mesa, por lo cuál no se disfrutaba de su sabor. Las porciones eran justas. Los tragos no cumplieron con mis expectativas, a las frozen margaritas no se les sentía el sabor frutal, sabían a hielo y tequila. La sangría estaba exageradamente dulce.
