El lugar, muy agradable (de hecho, el local, en sí fue lo mejor de la experiencia. La comida estuvo rica, aunque no vale lo que costó, así que, no regresaría, ni lo recomendaría por la comida. Excelente selección de vinos griegos a precios decentes y muy agradables. Me sentí estafado por el servicio, sin embargo: sobraron prácticamente tres platos enteros, ya que habíamos olvidado picado demasiado antes del plato fuerte, así que pedimos que nos empacaran las sobras -a lo que el mesero exclamó "¿en serio?" pero fue y lo hizo de mala gana. Al día siguiente, descubrí que de los tres, ¡sólo nos habían empacado UNO! Obviamente, no regresaré JAMÁS ni jamás lo recomendaré. Todo lo contrario: mantenganse alejados, mejor que, restaurantes griegos en Panamá, sobran. Lástima...
