Salimos del Teatro Nacional luego de la Gala del Flamenco y ocupamos mesa. Luego de 20 minutos vino el mesero, tomó la orden incluyendo el vino y...no regresó hasta media hora después para explicarnos que en la cocina cada mesero debe pelear por su pedido (fue evidente que él iba perdiendo su batalla). Le pedimos pan para entretener el estómago y a los 15 minutos nos trajo...la comida, un tanto fría. El pan jamás llegó, y lo único que quisimos fue irnos para llegar a casa y comer un par de sandwiches.
