Fui con mi familia a almorzar el fin de semana. Pedimos empanadas de filete, estaban deliciosas como siempre. La entraña muy jugosa y cocida al termino que la pedí, pero estaba demasiado salada y casi llegó tibia, por no decir fría. Ya habiamos probado anteriormente la pasta pescatore, la cual nos parece delicosa aquí, pero esta vez la pedimos y no estaba igual ni en porción, ni en calidad de los mariscos, le faltaba gusto y no estaba caliente. Algunos de nuestros platos venía con el salad bar y le dije al mesero que por favor deseaba completas las ensaladas con todo lo que acostumbran a poner (huevo, garbanzo, etc) el me enseño las opciones y me dijo que OK perfecto no hay problema. Me depcione cuando ví que solo tenia maíz, lechuga, tomate… Algo tan básico no se debería desmejorar así. La verdad esto me dejó pensando si vale la pena o no volver a este lugar ya que no se siente el mismo esmero en su cocina. La ensalada de la casa la pedí con atun parrilla, decía con arúgula y vino con lechuga romana super chiquita picada en pedacitos 0 arúgula por ningun lado:( y ni me dijeron, nada nada. Me sentí mal porque pienso que no les importa si el cliente se da cuenta o no.
