Asistimos en familia y nos ubicaron en una mesa larga bien ambientada. Linda vista del mar. La comida muy rica y se siente la calidad de los ingredientes. Pedí la parrilla que trae salmón, calamares, pulpo y langostinos (todos los mariscos super frescos), acompañados de patatas (deliciosas) y ensalada. Honestamente sabía bien y sacia por las cantidades (por $35 es lo que esperas), pero me parece que ese platillo debe ser acompañado por salsas especiales para cada marisco, ya que al ser solo a la parrilla el sabor se vuelve un poco soso tras varios bocados. La panacota con topping de frutos rojos es un buen cierre con su toque de dulzor y ligereza. La limonada es normal, me parece que el tamaño es muy pequeño. Los platos rondan los 28 dólares y hay pizzas de $15. Los meseros son lo máximo, pero al anfritión le falta un poco de manejo. En general, fue una buena experiencia.
