Con un amplio menú, elegí un Rissoto de mariscos que me encanto, muy sabroso. De entrada unas empanadas argentinas, acompañado de un vino. Variedad de ambientes en un solo lugar,reserve para adentro y me encantó la vista a la enorme cava de vinos que tienen, vi que tienen otra área de un bar y luego la terraza súper agradable también, ( un lugar para todos los gustos) vi salones privados también. regresaría 100% a degustar otros platos.




