Una grata sorpresa al visitar este restaurante. El ambiente es muy bueno, es como estar en Grecia, la música, decoración, la casa. Hay varios ambientes en los que se puede pasar la velada. La relación calidad, cantidad, precio son muy buenas. La comida estaba muy bien. Me sorprendió el Baklava. había probado algunos anteriormente, pero como el que me sirvieron, ninguno. Vale la pena visitar este restaurante y repetir. Tendré que regresar para probar otros platos que me llamaron la atención.
