Lamantablemente ha decaido mucho este restaurante. La paella ya dejó de ser la mejor de Panamá a ser una paella bastante regular. Las picadas tampoco nada fuera de este mundo. El espacio en la parte de atrás tiene un olor fuerte a cloro lo cual resulta desagradable. El servicio se lleva la peor parte. Al parecer solo tienen a dos saloneros y estos no es sufuciente. Pedir la cuenta y pagar demora demasiado tiempo, con decir que me tuve que parar para entregar la cuenta y la tarjeta de crédito en la caja porque si no me da la 3pm.
