Restaurante con estacionamiento en su sótano. Ambiente regular tirando a regular. Bueno para ir con niños sin embargo con sus obvias restricciones. Los crepes en mi concepto siendo la especialidad de la casa no tienen nada de particular. La mesera se equivocó en una orden y en el cobro en tres ocasiones. Simplemente no podía computar la orden y los precios. Creo que para ser un local con alguna experiencia en la plaza hay lugares mejores para compartir con la familia.
