este restaurante lo recomiendo para celebrar un cumpleaños o ir con familia o niños. buen sabor de la comida, los cocineros muy amables y hacen un show que les encanta a los niños, la música muy alta q no puedes conversar con el que tienes alado y no te escuchas ni tus pensamientos, el servicio de los salineros fue mediocre, nunca estaba en los alrededores, se le tuvo que pedir cubiertos en tres ocasiones y si le pides palitos chinos te mira con “rostro”, los platos sucios demoro en quitarlos y fue el mismo cocinero quien tuvo que retirar algunos.
