Empecemos con la atención que hoy dejó mucho que desear. Desde el inicio se demoraron en traer las bebidas, las entradas llegaron frías, trajeron uno de los platos fuertes y dejaron esperando a dos comensales por cuarenta y cinco minutos por dos corvinas. Durante este tiempo se cuestionó al mesero por las corvinas y trató de explicar el obvio olvido del pedido diciendo que el corte era grueso y demoraba en cocinar. Para finalizar no trajeron el café tal cual se ordenó. Ahora a la comida. De entrada pedimos unas empanadas argentinas que para mí pasaron sin pena ni gloria, muy masudas, poca carne y algo salada para mi gusto. Hongos frescos al ajillo con una salda un poco simplona y con mucho pero mucho ajo, casi ajos con hongos. Las mollejas estuvieron buenas, tostadas como se pidieron, pero llegaron algo frías a la mesa. De plato fuerte unas brochetas de filete que estuvieron muy buenas, la carne suave y los vegetales con mucho sabor. La corvina al ajillo, cuando finalmente llegó tenía muy buen aspecto y sabor, y buena porción. Lo mismo la corvina Mark, buen tamaño, sabor, con vegetales al grill (berenjena, zuchinni, pimenton rojo y hongos) y aceite de oliva, definitivamente el plato ganador del almuerzo, si hubiese llegado a tiempo. La próxima vez que venga espero que el servicio mejore.




