El restaurante tiene un diseño que te transporta a Coyoacan, México con solo entrar. Es muy bonito, buena decoracion con buenos detalles. Respecto al servicio, son personas amables. En cuanto a la comida, se ha quedado corto en sabores. Nosotros pedimos el 'Especial Frida' cuyo concepto es genial! Un pollo agridulce servido en su propia piña. Todo hasta ahí, parece ser algo delicioso, fusión como indican ser, pero la realidad es otra, el pollo nunca agarro el sabor agridulce, los trozos de piña estaban secos sin sabor especial y parecía estar terminada con soplete para dorar, no al horno, quizás por eso los sabores no fusionaron y arruino un plato divino. No sin antes mencionar que la porción de pollo no estaba muy razonable para 19usd. También pedimos la hamburguesa 'Catrina Burguer' de 15 usd, carne con buen sabor pero fuera del término solicitado, tiene queso cheddar rayado sobre la carne y unas tostadas que terminan siendo tortilla al estar mojadas entre el pico de gallo y el pan. Las papas de acompañamiento, estaban frescas y crujientes. Un precio alto, para un sabor que fácilmente encuentras. En conclusión, si el detalle de la ambientación llegará a la ejecución del plato, serían un gran fusión en Panamá!

