El restaurante tiene muy buen ambiente con música en vivo. Es difícil de ver la carta porque es muy oscuro por la noche, deberían de aumentar un poco la luz. Pedimos como siempre los tacos de atún de entrada. De plato fuerte pedimos un Alaska y un Spicy Tuna que estaban bien. Pedimos un niguiri de Hamachi que estaba espectacular.
