Lamentable estado de La Vespa Sul mare. Fui después de varios meses y me quedé impresionada del mal estado de sus instalaciones, un ambiente que no tenía que ver como el de antes, cómo abandonado, poco cuidado, saloneros con actitud impropia, dando voces, y un servicio que dejaba que desear. Por suerte la comida estuvo bien, pero nada comparado con el año pasado. Si siguen cobrando los mismos precios, uno se espera recibir un servicio, una comida, un ambiente y una experiencia acorde. Es una pena porque era de mis restaurantes favoritos. Ojalá que vuelvan los buenos tiempos de La Vespa sul mare.

