Su ambiente abierto es ideal para estos tiempos. Cuando hice mi reserva, tuve el cuidado de pedir una mesa con vista al mar por estar celebrando mi aniversario. No me hubiera molestado esperar en la barra un rato hasta encontrar la ubicación de nuestro gusto. Quien nos recibió me indicó que nos sentáramos en una mesa al lado de los músicos y luego nos ubicaba mejor, pero luego olvidó completamente nuestra solicitud. La atención en la mesa fue impecable y por la gran amabilidad del mesero fuimos ubicados donde nos gustaba,luego de un buen rato. La comida estuvo buena y los cocktails también. Solo pondría más atención en hacer sentir especial a TODO el que los visita. Es la clave para que quieran regresar.
