Que nostalgia de los restaurantes italian-american de los malls Americanos. Me sentí transportado de vuelta a Dadeland Mall! La comida estuvo excelente como esperaba, apenas hubiera cambiado la canasta de pan por una focaccia. El spinach and artichoke dip encantó hasta a un niño de 11 que no come vegetales y la pasta con sabor gringo me recordó todos esos viajes pasados. Muy rico para toda la familia!
