Al entrar al restaurante me sorprendí de la ambientación del lugar, instantáneamente te traslada a un lugar con vibras escocesas y celtas. Nos recibe amablemente el Sr. Angelo quién nos explico cada platillo y las recomendaciones de la casa, incluyendo las bebidas. Al llegar nuestro pedido, nos sorprendemos del sabor único y característico del lugar, cada bocado es una exquisitez que nunca había saboreado en algún otro lugar. ¡Lo recomiendo totalmente!



