El lugar es pequeño pero bastante acogedor. Como han escrito otros, el estacionamiento es un tema complicado, pero está pasando en todo Costa del Este. Cuando tuve la oportunidad de ir, pedimos el rissoto Mendoza, muy bueno, la porción era justa, pero a mi gusto le falto un poco de sal. La pizza son sencillas, básicas diría yo, pero también buenas, aunque en Panamá hay muchísimo mejores. También pedimos raviolis de ropa vieja: el relleno estaba muy bien sazonado, ojalá hubieran puesto más en el plato. En lo personal lo que no pude olvidar, fueron unos grissini que me dieron con sabor a romero....chef...si lee esto, deme la receta por favor! Los meseros muy amables.
