Cada vez peor. El servicio fue muy malo, 20 minutos para que nos atendieran (nos pasaban por al lado y nada): 40 minutos para que llegara la comida, y 45 minutos para que nos trajeran la cuenta. No había nada de lo que pedimos. En vista de eso, solicitamos un dip de 9 layer como tenían antes y no contestaros que "leyéramos, que eso ya no existe ni lo hacemos" (sí, así de groseros). La comida estaba grasosa. Lo único salvable fue la salsa de mostaza para los chicken fingers, pero cuando pedimos más porque se acabó nos dijeron que no daban más, una por plato. ofrecimos pagarla y dijeron que no tenían como cobrarla. En fin... los reyes del no, no se puede, no quiero, y del mal servicio.
