La verdad mucha gente habla de éste lugar, y pues yo ya me mostraba bastante interesada por ir, incluso vinieron unos amigos de visita al país y decidí llevarlos allí. Pero la mayor sorpresa es que al llegar, la atención fue demorada, a parte nos sirvieron unos batidos con leche, los cuales no sabían muy bien, pedimos una torta tres leches que igualmente sabia muy mal. Para cambiar la torta fue un procedimiento mientras se aparecía el mesonero, y para los batidos ni hablar, ya del infortunio ni los devolvimos. Sin embargo nos pretendieron cobrar absolutamente todo. La gerente del lugar quien amablemente atendió la situación fue con quien nos entendimos. Creo que íbamos con mucha expectativa y no fue la mejor.
