La comida esta vez no estuvo al máximo como en otras ocaciones, sentimos que le faltó amor alguno de los platos, entre las cosas que pedimos estaba un Tiger roll y estaba desabrido, muy simple cuando en otras ocaciones ha sido divino. Deben aplicarse un poco más con la limpieza, se me resbaló el cel al piso y noté que había una chiripa, mosca con eso. El ambiente es encantador como siempre. La atención estuvo regular porque los meseros estaba un poco distraídos.
