Ayer martes de carnaval fuimos, y como es usual, la comida no defraudo; un pescado racimo de uvas muy bueno (y de buen tamaño), y una gallina al vapor con jengibre también muy bueno (pero en cantidad menos generosa). El servicio usualmente es muy atento, pero falla siempre en retirar los platos a tiempo y mantener el mantel limpio. En cuanto al ambiente, siempre digo que es exactamente el mismo de mediados de la década de los 70, para mi ese restaurante es una minita de oro, pero no entiendo porqué los dueños no invierten en su decoración (incluyendo exterior), mobiliario y baños modernos (esos con sensores y que no tienes que tocar nada).
