En Maito tuve una experiencia maravillosa, que era realmente mas que una cena, sino una noche gastronómica. Desde que uno llega, nota el servicio y la atención al detalle, empezando por el diseño del espacio, la carta, la educación de los meseros. Nos sentamos en el patio, que aunque estas en la ciudad, te deja relajarte, ya que esta rodeado con arboles. Pedí el menú de degustacion, que incluía 7 platos, 3 entradas, 3 platos fuertes y un postre. Cada uno fue espectacular! La manera en que el chef mezcla los sabores hace que cada uno se destaca y al mismo tiempo se complementan. Si hubiese 6 estrellas para darle a Maito, lo haría, ya que fue una, si no la mejor experiencia que he tenido en un restaurante. Definitivamente volveré.
