Sin exagerar, tiene que ser el peor servicio que alguna vez he recibido en un restaurante. Se equivocaron en 8 de los 9 platos que pedimos en la mesa. No sólo 1,ni 2, sino hasta 3 veces trajeron las órdenes mal. Al final, las aceptamos mal, porque nos cansamos de esperar. A pesar de que la comida es aceptable (ni bien, ni mal), el servicio hace la experiencia deplorable.
