Hoy fue fácil conseguir estacionamiento por que no era hora de alto tráfico, no estaba lleno, pedi una sopa agrio-picante de la que estaba antojado y superó lo que esperaba el balance entre el picante y lo ácido estaba perfecto dejaba disfrutar los dos sabores sin que uno opacara al otro lugo pedi unos vegetales salteados que estaban crocantes el navo, la zanaoria, el pimentón, los ajíes, hongos de dos variedades , mazorcas bebes acompañados de unos fideos de arroz, ligeramente salteados con los vegetales y una salsa donde la combinación de vegetales había dejado su huella y un pollo estilo szechuan que estaba para chuparse los dedos, por supuesto que pedi una taza de arroz blanco para aprovechar esas salsas tan especiales y para cerrar un rico pie de limón como si fuera casero. Las porciones fueron abundantes tuve que pedir para llevar y la atención de caras conocidas (carlitos) fue como siempre muy buena. Otra vez me entretuve tanto degustando la comida que se me olvidaron las fotos, tengo que trabajar en eso.
