Una gran casa adaptada para hacer un muy bonito y espacioso restaurante, con decoración con toque de hacienda mexicana. Valet parking y muy buena atención desde que llegas. Además cuenta con un parque infantil por lo que es genial para ir con toda la familia. De entrada pedimos el fondue de queso con chorizo y nos encantó, y de principal apostamos por Steaks y nos fue excelente. De postre un sabroso tres leches con un muy buen café.




