Lugar acogedor, buen servicio de parte de los saloneros, siempre muy atentos de todos los detalles, la comida se tardó un poquito pero valió la pena, pedimos filete de pollo capresa y linguinis con salsa blanca y aceite de trufas, espectaculares ambos platos, de postre un tiramisu, de los mejores que he probado! 100% recomendado
1 Me gusta
