El restaurante te transporta literalmente a alguna isla griega, muy bonito y acogedor tanto en la parte interna como en el patio. La comida es excelente, muy rica y tienen variedad en el menú. En cuanto al servicio, te reciben muy cordialmente pero desafortunadamente la persona que debía atendernos no fue nada atenta, teníamos que llamarlo a cada rato. Que lastima!!!! así no se vende. A pesar de lo malo en servicio yo regreso y lo recomiendo

