Me gustó mucho este restaurante. Buen lugar comenzar el año comiendo afuera, sin echar a perder las tradicionales resoluciones que todos hacemos de cuidarnos, perder peso, etc, etc... Excelentes opciones vegetarianas y veganas, dos ambientes muy agradables, adentro clásico y acogedor, afuera fresco y tropical. Tienen muchos mocktails interesantes también, así que además de la comida saludable, las bebidas complementan la experiencia sana. El mejor cumplido que les puedo dar es que a pesar de que detesto la remolacha con toda mi alma, el carpaccio que probé de remolacha con arúgula y pepitas de marañón, es sencillamente extraordinario.



