Los emparedados de aquí solían ser muy buenos. La calidad ha desmejorado y lastimosamente no puedo decir algo diferente del servicio. Llegamos, nos sentamos y qué odisea para que un mesero nos atendiera. Entiendo que estaba lleno el local pero entonces contraten a más ayuda. El trato tampoco fue cortés por lo que claramente no creo que regrese pronto. Precios elevados también, como es posible que un derretido en 10 dólares, en resumidas cuentas, mala experiencia.




