Vine con mi grupo de trabajo alrededor de 18 personas y solo nos asignaron a una mesera, derramó una copa de sangría en un compañero y la chica ni siquiera pidió disculpas. Se limpio todo y seguimos tratando de disfrutar. Nos sirvieron pernil, pavo, arroz con guandu, plátano en tentación, tamal. El tamal estaba simple, no muy bien sazonado y la textura no era consistente, a mi parecer no representa el tamal panameño. Las carnes estaban secas y al plátano le faltó cocción. El ambiente es muy bueno y el espacio que nos dieron nos alcanzó para todos.

