Para empezar el sitio es hermoso, pareciera una construcción colonial, la cual ha sido muy bien ambientada, queda en un primer alto. (Elevador fuera de servicio ese día). La comida original y muy buena, complementada por una esperada atención. Las entradas que probamos, todas deliciosos. Los diferentes platos muy buenos. Las porciones suficiente y los acompañamientos variados. De postre los churros de camote, exquisito. Todo fue muy bueno.




