Lindo lugar y bien ubicado. Vinimos un día de semana a desayunar. Muy buena la atención del señor del Valet Parking que nos ayudó con un paraguas ya que estaba lloviendo. Para desayunar pedimos huevos fritos con tostadas y bacon. Los huevos estaban tan pero tan cocidos que eran como un caucho. El café es rico pero llegaron fríos a la mesa. El jugo de naranja pese a que nos dijeron que era natural, era de caja. Deben mejorar la calidad de la cocina.
