Desde el principio la atención fue muy buena , desde el valet hasta el mesero, especialmente el nuestro que fue Victor. La entrada que era un ceviche de camarones que suponía tenía leche de coco no se le sintio, solo se sintio el limón. Por otro lado la presentación de los platos es buena, sin embargo el plato del pollo al funghi el pollo llego frío , los vegetales salteados si llegaron caliente. El rissotto de mariscos una buena porción , con buena temperatura pero pudo haber sido mejor. En cuanto al prosecco debe estar mas frío, pedí un frozen de menta con vodka , sin embargo me dieron una limonada frozen con vodka , la cual no estaba mal pero no era mi orden. En cuanto al digestivo que nos ofrecieron por la casa el disaronno parecia estar diluido con agua. El baño de mujeres deben mantenerlo mas limpio, la cadena no bajaba. Lo que salva el restaurante es la buena atención del personal por lo demás deben mejorar.




