Lo que me llamó la atención es la variedad que tienen en su menú de pizzas. Hay tantas opciones tanto clásicas como no-convencionales que se me hizo difícil elegir. El joven que nos atendió nos recomendó pedir la mitad de la pizza con un sabor y la otra mitad con otro sabor. Honestamente no recuerdo los nombres, pero me encantó la parte que tenía salmón ahumado. Aunque la masa no es tan buena como en otros lugares, pero por lo demás todo bien.




