Excelente lugar para degustar comida con un toque panameño; me gustó la informalidad del lugar; no me agradó mucho que al llegar tienes por instrucción (colocada en un letrero en la puerta) que esperes a ser ubicado en una mesa, sin embargo mi grupo de amigos y yo tuvimos que esperar por un periodo prolongado de pie en la entrada sin ser tomados en cuenta por personal que notó nuestra presencia pero que nos ignoró por buen ratito. Ordenas la comida en la recepción del restaurante y luego te ubicas con tus bebidas en la mesa designada: probamos la Yuca tostada con carpaccio de atún que estaba deliciosa, el ceviche de pulpo estaba muy rico también, la empanada rellena estaba buena pero no fué mi favorita; de plato fuerte ordené los camarones a la caribeña con patacones que estaban muy ricos y de postre el raspao de mora que se podía compartir perfectamente por su tamaño grandecito. La comida estaba tan rica que me hizo olvidar el momento medio desagradable al momento de llegar e inclusive me deja con ganas de regresar y probar mas platos!


