Fuimos tres amigas a tomarnos algo y nos gusto la amplia terraza del lugar, como las mesas disponibles eran de 5 puestos pedimos al mesero mover una, su respuesta fue “ la verdad tengo muchas cosas que hacer pero les voy a ayudar”. Tomando en cuenta que como cliente no necesitamos tener la razon, igual seguimos pagando sin pedir descuentos, por lo tanto, esta respuesta es inaceptable. La sangria blanca y la comida estuvieron muy ricos. El postre que se ofrecio en cortesia no nos impresiono, el anterior era mejor!!!

