Resultó ser distinto a mi expectativa y de forma no tan positiva. Vamos desde el inicio: sangría de vino blanco muy buena (kiwi incluido); cerveza super fría. De entrada, coquitos de salmón que resultaron ser 4 trocitos (realmente pequeños) de salmón pasados excesivamente cocidos. También ceviche frito como entrada, que hubiera estado bueno si lo hubieran llamado deditos de pescado con cebolla escabechada. No era ceviche ni tenía buen toque de limón, por lo que la expectativa no estuvo satisfecha aunque no estaba malo y la porción era generosa (muy generosa). Salmón al pesto de plato fuerte....muy muy pasado de cocción. Estaba tostado por fuera y habia perdido todo su color por dentro. El acompañamiento fueron unos vegetales cocidos estilo asiático, muy buenos. El restaurante que llama la atención por el gran número de platos hechos con salmón. (El problema es que los 2 que pedimos estaban sobre-cocidos) No estará en la lista de restaurantes para recomendar.
