En mi opinión es el mejor restaurante para comer steak de la Ciudad de Panamá. Ambiente clásico, más para ocasiónes especiales. Los meseros son muy amables y ayuden con cualquiera duda. Probé la media porción de la tira de asada. La carne era muy tierna, hecha a la perfección. Como acompañamiento recomiendo los pepitas en salsa de trufas. Muy buena selección de vinos rojos, sobre todos argentinos de alta calidad.


