El restaurante tiene una decoración estupenda, que se presta para celebraciones de fiestas, cenas familiares y entre amigos. Aunque se habían agotado algunos ceviches las opciones que nos recomendaron estuvieron a la altura y los platos principales todos muy buenos, la carta tiene una muy buena variedad para todos los gustos. La atención provista por Andreina, José Rangel y el resto del staff fue excelente.




